En general odio el doblaje. Para películas menos serias me es indiferente o hasta lo prefiero ( no podría ver Shrek, los Simpsons o Commando con Arnold Schwarznegger en inglés). No me sulfura tampoco ver a la pasada en la tele alguna película doblada que me gusta y que ya vi, aunque poco probable que me den ganas de verla entera. Algunas sufren más que otras, eso sí.
Siempre me he preguntado cómo los tipos del doblaje resolverían una película para la cual el uso de dos idiomas es fundamental. Ya he visto casos como Caracortada, donde simplemente traducen todo igual y uno se pierde hartos elementos de la trama cuando es relevante saber si este longhi está hablando en castellano o en inglés. Saber p. ej., que los policías no lo están entendiendo. Pero bueno, al final se pierde harto pero la trama se puede entender. ¿Qué pasa cuando no se entiende nada si se dobla todo igual? ¿Qué hacen estos cabros? Bueno, hoy obtuve mi respuesta con Spanglish, esa con Adam Sandler y una actriz española típica que ni siquiera hace el amague de intentar sonar mexicana. La película tiene cosas choras (cuando se ve con subtítulos, claro) y todo gira en torno a esta galla que no sabe hablar inglés y que se va a trabajar como niñera con su hija a la casa de Adam Sandler y se produce la barrera cultural-idiomática-emocional bla bla.
Me imagino a los locos del doblaje: "qué cresta hacemos??? esta wea no la podemos traducir todo igual, no se va a cachar nada....". ¿La solución? Hacer que los mexicanos hablasen español normal y los gringos....también español con excelentísimo vocabulario, pero con acento texano..."perdoun señoritau, yo tengou un problemau". Y así las dos horas de la película.
Super digno.
Lo peor es que de más que era la única solución.
Por eso mismo: dígale no al doblaje.
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2 comentarios:
¿!¿!¿Viste Spanglish?!?!
Sí, hace como un año... ¿qué tiene?
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